La escultora y ceramista Nuria Torres (Barcelona) explora en sus bustos de porcelana la contemporaneidad en rostros clásicos, la pureza tuneada con realidad o la cohesión de dos épocas.

La belleza clasicista se mezcla con una ironía fina y elegante, creando composiciones amables, como si el espectador en su cerebro conjugara dos estéticas bien diferenciadas sin dilemas.