Ipek Kotan (Turquía) trabaja sobre la intemporalidad de la vasija. Las formas inveteradas de los cuencos se redefinen con la elegancia sublime de los esmaltes.

La pulcritud extrema en la fachada se ve rica en detalles gracias al interior que esconde vitrificados complejos.

El cuenco, la vasija, el recipiente que perdura desde la antiguedad se proyecta en las manos de Kotan como una contemporaneidad de elegancia.

Fotos cortesía Ipek Kotan